Se denominan invertebrados a todos aquellos animales clasificados dentro del Reino Animalia que están fuera de la categoría del subfilo Vertebrata.

El nombre de invertebrado hace referencia a que estos animales carecen de notocorda y esqueleto interno articulado.

Unas de las técnicas más utilizadas para el muestreo de poblaciones de artrópodos terrestres son las trampas de caída e intercepción. Este método permite realizar con relativamente poca inversión de tiempo y esfuerzo una muestra muy diversa de invertebrados para su posterior análisis.

 

Las principales diferencias entre las trampas de caída y las trampas de intercepción es que las primeras se utilizan para muestrear los artrópodos terrestres de la superficie del suelo y las de intercepción para los que están en vuelo. Ambos métodos son muy eficientes para comparar la diversidad de zonas determinadas.

TRAMPAS DE CAÍDA

El empleo de trampas de caída para el censo de la comunidad de insectos y otros invertebrados de la zona muestreada es la metodología seguida en la mayoría de trabajos con grupos como coleópteros carábidos, arañas y opiliones.

Las trampas de caída o pitfall son una de las técnicas más utilizadas para muestrear poblaciones de artrópodos terrestres de la superficie del suelo, debido a su efectividad y simplicidad. Consisten, en recipientes que se sitúan en un lugar apropiado y se nivelan con la superficie del suelo. Los individuos en actividad caen en su interior al realizar sus desplazamientos.

Las trampas pitfall son baratas y de fácil instalación, por lo que se utilizan frecuentemente en los trabajos de inventario de la biodiversidad. Con ellas se pueden obtener datos sobre ocurrencia estacional, patrones de distribución espacial; posibilitan realizar estudios sobre actividad de plagas, comparación de abundancia relativa en diferentes hábitats, riqueza de especies, entre otros.

Es un método relativo de estimación y no puede ser empleado para estimar tamaños de poblaciones absolutos o riqueza total de especies de un área. Se pueden obtener índices para comparar riqueza de especies en varias áreas, para conocer la diversidad de organismos en una zona determinada o para capturar ciertas especies o grupos difíciles de hacerlo con otros métodos.

La realización de un censo de invertebrados mediante trampas de caída consiste en colocar trampas específicas en un determinado enclave y tras un tiempo determinado (dos semanas) recoger los organismos atrapados en las trampas, que serán subsiguientemente determinados y cuantificados en el laboratorio.

TRAMPAS DE INTERCEPCIÓN:

Por otro lado, el empleo de trampas de intercepción para el censo de la comunidad de insectos forestales voladores de la zona muestreada es una de las metodologías óptimas para este trabajo.

La realización de un censo de invertebrados mediante trampas de intercepción consiste en colocar trampas específicas en un determinado enclave y tras un tiempo determinado (aproximadamente dos semanas) recoger los organismos atrapados en las trampas, que serán subsiguientemente determinados y cuantificados en el laboratorio.

El objetivo es la identificación de las especies de insectos forestales voladores presentes en la zona así como realizar una inferencia de su abundancia, además de poder determinar la presencia de alguna especie protegida o interés.

Las labores de campo necesarias para el trampeo de invertebrados mediante deberán realizarse durante los meses de mayor actividad de los insectos, es decir, primavera – verano (abril a agosto).

En principio, se debe evitar colocar las trampas en periodos con condiciones meteorológicas adversas para evitar que las trampas queden inutilizadas al llenarse de agua de lluvia. No hay limitación de horarios de colocación y recogida.

Las trampas de caída e intercepción tienen diversos usos, entre los que están:

  • Monitorización de plagas. Por ejemplo, las trampas de caída son muy utilizadas para monitorear las plagas de Sitophilus granarius un Coleóptero que provoca grandes daños en grano almacenado.
  • Detectar la presencia de especies protegidas como por ejemplo Cerambyx cerdo en una zona de estudio.
  • Monitorización de la comunidad de invertebrados: permite determinar la evolución de la misma para valorar si cambia con el tiempo y si estos cambios se pueden atribuir a obras civiles, cambio climático u otros factores.

En Biosfera estas actividades se desarrollan dentro del proyecto del Seguimiento Ambiental de los Embalses del Tâmega donde se monitorizan diferentes grupos faunísticos en varias áreas para conocer la diversidad de organismos en una zona determinada.