Monitorización

La monitorización ambiental consiste en la evaluación sistemática y periódica de uno o varios elementos biológicos o componentes ambientales, con el fin de conocer su evolución y poder revisar las medidas de manejo ambiental propuestas, al objeto de anticipar la aparición de comportamientos anómalos. Es una herramienta imprescindible para una buena gestión y conservación de especies protegidas, ecosistemas o espacios naturales, que además permite contrastar el cumplimiento de los objetivos planteados.

Nuestros servicios incluyen el diseño, coordinación y ejecución de programas específicos de monitorización ambiental adaptados a las características de cada parámetro físico-químico, especie, comunidad, ecosistema o espacio natural. Las monitorizaciones a lo largo plazo permiten la obtención de series temporales y niveles base de referencia, como es el caso de la evolución de los parámetros poblacionales y biodemográficos de especies animales singulares, de la variación de la distribución espacial y área de ocupación de la fauna, la flora, la vegetación y los hábitats, o la variación temporal de los parámetros del medio físico (CO2, calidad de aguas, espesor de hielo glaciar, etc.).

Para una correcta monitorización se requiere:

  • Homologación de equipos humanos y materiales para una mayor homogeneización, y mejor comparativa de resultados procedentes de fuentes muy diversas.
  • Diseño y validación de metodologías y cronogramas de trabajo, así como el establecimiento de controles e intercalibraciones.
  • Elaboración y mantenimiento de bases de datos, e incluso la creación de visores web y aplicaciones móviles para la toma estandarizada de datos en el campo y rápida visualización de resultados.

La principal demanda de las administraciones públicas es la monitorización del estado de conservación de los elementos que conllevaron a la declaración de los espacios naturales incluidos en la Red Natura 2000 y otras redes de espacios naturales protegidos, como taxones y hábitats de interés comunitario. Por el contrario la principal demanda de las entidades privadas es el seguimiento ambiental de obras civiles, monitorizaciones que permiten prevenir el deterioro de los hábitats naturales y alteraciones en las especies y valores naturales característicos, y evitar las afecciones a la flora, la fauna, el suelo, la atmósfera, el paisaje, etc.